23 años formando futuro: el origen de Xabec y el primer curso de Grúa Torre

Esta semana se cumplen 23 años desde que Xabec obtuvo la autorización oficial para impartir el curso de Operador de Grúa Torre, un hito que marcó el inicio de lo que hoy es nuestra escuela de formación profesional.

En aquel momento, Xabec nació con una vocación muy clara: ofrecer formación de calidad orientada al empleo a personas procedentes de colectivos vulnerables, con el objetivo de mejorar sus oportunidades laborales y su situación vital. Esa filosofía sigue siendo hoy la base fundamental de nuestro proyecto educativo.

El inicio de un camino

 

Antonio Mir, director de Xabec en aquel momento, recuerda cómo se gestó esta experiencia pionera:

“Queríamos empezar cuanto antes la Formación Profesional, motivados por conseguir empleo digno a los inmigrantes.”

En septiembre de 2003, el equipo revisó el Catálogo de Especialidades del SERVEF (actual LABORA) y detectó una gran oportunidad en los cursos de Operador de Grúa Torre. Solo existía una escuela privada en Valencia y, además, una nueva normativa obligaba a todos los gruistas a obtener el carné oficial.

Tras una reunión con el Director General del SERVEF, llegó un respaldo decisivo:

“Nos animó y manifestó su apoyo, porque deseaba que hubiera una oferta pública de esta especialidad.”

Sin recursos, pero con determinación

 

El reto era enorme. Xabec no contaba ni con infraestructuras ni con recursos económicos, y el plazo para conseguir la homologación como centro acreditado finalizaba el 31 de diciembre. Si no se lograba, habría que esperar un año entero para comenzar.

Gracias a la colaboración de diferentes entidades, el proyecto empezó a tomar forma:

La promotora Waksmann cedió un terreno en Bétera.

Se consiguieron dos grúas Liebherr, con un alquiler aplazado tras el primer año de actividad.

Rover Alcisa cedió gratuitamente a uno de sus trabajadores como profesor de prácticas para la primera edición del curso.

Al mismo tiempo, se preparó a contrarreloj el local de la calle Alta para superar la homologación del SERVEF: un aula con 15 ordenadores, el montaje de las grúas y la adecuación completa del terreno. La inspección tuvo lugar a mediados de diciembre y, finalmente, Xabec fue homologado como centro acreditado.

El primer curso y el cumplimiento del objetivo

 

Varias empresas que confiaban en el proyecto —Blodiba, Esmar, Edifesa y Rover Alcisa— aportaron alumnado para el primer curso privado, al que asistieron 18 alumnos y que se impartió en enero de 2003. Para la ocasión, se crearon camisetas conmemorativas que se entregaron a todos los participantes.

Con estos cursos comenzó la actividad docente de Xabec y se cumplió el objetivo marcado desde el inicio:
todos los alumnos consiguieron empleo.

Aquella primera experiencia no solo cambió la vida de muchas personas, sino que sentó las bases de la viabilidad económica y educativa de la escuela. Hoy, 23 años después, seguimos fieles al mismo compromiso: formar para transformar.